Todo tiene un final, todo termina, reza Vox Dei en "Presente". Y así debe ser...
Luego del raid vertiginoso hasta Quito, emprendimos otra travesía hacia la costa ecuatoriana; en el camino Santo Domingo de los Colorados, Pedernal, Canoa. El destino final.
La noche nos tocó pasarla en Pedernal. Llegamos a las 10 pm y el bondi para Canoa salía a las 5 de la matina... Comimos alguna cazzata de arroz con carne de la calle y nos aprestamos a dormir en la estación precaria del lugar ante el asombro de todo el mundo. Y tanto así fue, que el encargado de lavar los ómnibus nos permitió dormir dentro de uno. Un éxito!!!! Al día siguiente llegamos a Canoa y comenzó la fiesta. Justo en pleno carnaval... El lugar es una aldea de pescadores super precaria, pero con muy buena onda... De día siempre sol, de noche siempre lluvia. Resultado: cuatro días bailando bajo la lluvia sin parar en la calle y en la playa... Sensacional... Se armó un bonito grupo de gente de Chile, Ecuador, Italia, Colombia y Argentina. Gente muy linda. Pero todo debe acabar. Absolutamente todos partimos en distintas direcciones. Incluso el Tano y yo...Que tristeza, hermano... El encaró para Ambato, en Ecuador. y yo para Guayaquil, camino del Perú. Ahora estoy en Piura esperando mi bus para Lima. Mi objetivo es llegar pasado mañana a Arequipa, descansar un par de días y encarar para Bolivia.
Estoy un poco triste por la separación con Nicola, pero acabo de palear la angustia arruinando mi presupuesto en la Librería Universitaria de Piura. Ahora tengo mil libros...
La crisis financiera no me amedrenta y sigo estoicamente a fuerza de regateo y guitarreada.
Besos y abrazos!!!!!
Duilio.











