miércoles, 5 de mayo de 2010

A mi Pampa de Achala.


Tierra de contrastes marcados, del alturas planas. Pampa solitaria y ventosa.
Fuente de vida y misterio.
Corazón y venas cristalinos.

Pajonal que acaricia las nubes, refugio de la madre tierra.
Mirador de todas las estrellas, las del cielo y las del suelo.

No te asustes de los cambios.
No te mueras en silencio.
Algún día llegaré.
Siempre te pienso, tierra linda, tierra mía.

Allí nací yo. De chico me fui en busca de otros destinos.
Pero cuando vuelva para morir, quisiera que estés igual.

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